Pensado para quienes ya recorrieron los destinos clásicos, navegaron en megabarcos y hoy desean exclusividad auténtica, acceso privilegiado y experiencias únicas.
Sus elegantes barcos estilo yate, con un número muy reducido de pasajeros, permiten explorar puertos escondidos, bahías íntimas, islas remotas y joyas poco exploradas, inaccesibles para los grandes cruceros.
A bordo, la atmósfera es refinada, íntima y serena. Sin multitudes. Sin filas. Sin prisas.
Un servicio altamente personalizado donde cada detalle gira en torno al viajero. Aquí, el huésped vive la sensación de recorrer el mundo en su propio yate privado, combinando elegancia, confort y libertad absoluta.
Windstar Cruises es viajar más allá de lo ordinario.